Cuando hay inestabilidad es porque no hay equilibrio. Y de poco te valdrá el estar apegado a situaciones que te están estancando y haciéndote ver como menos. Piensa que siempre hay oportunidades de crecer y cuando no las ves, estás negando tu capacidad para liberarte de todos los lastres que hasta ahora te han perseguido y que han sido experiencias negativas para ti.

Una persona limpia de mente y espíritu, vuelve con la inocencia de un niño a la vida, intentando y resolviendo "tirándose a la piscina" mientras que un alma atormentada no será capaz de dar la mano a torcer, generando que haya caos y también vivencias en las que siempre terminará a mal con los otros, haciendo daños a aquellos que no se lo merecen.

La inestabilidad, a veces, también es signo de patologías mentales tales como la bipolaridad o la depresión, siendo un signo de que existen cambios de humor que no son normales.